Leandro Paredes no pudo completar el miércoles el partido entre Boca y Vélez en Córdoba por los octavos de final de la Copa Argentina y quedó comprometido para el encuentro del martes venidero ante San Pablo en la Bombonera por los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
A los 42 minutos del segundo tiempo, el volante que jugó con una evidente disminución física (su despliegue fue menor y no ejecutó ninguno de los corners), debió dejar el campo de juego con una fuerte distensión en la cara posterior del muslo izquierdo. Al llegar al banco, le colocaron una voluminosa bolsa de hielo con venda sobre la zona afectada y tras la definición por tiros desde el punto penal que clasificó a Boca para la siguiente instancia por 4 a 3, Paredes se retiró del campo rengueando y con visibles muestras de dolor.
La lesión vuelve a encender los temores del cuerpo técnico que lidera Rodolfo Arrubarrena, ya que se trata de la misma zona afectada que le impidió jugar los partidos anteriores de Boca ante Recoleta por la Copa Sudamericana y Racing y lo hizo entrar en el segundo tiempo con Lanús por el torneo Clausura. El entrenador ya había resuelto darle descanso a Paredes para el partido del sábado en Mendoza ante Gimnasia y Esgrima de esa provincia. Pero ahora, incluso está en duda que pueda llegar al martes.
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